lunes, 1 de agosto de 2011

Mas manaos-us

Manaus paseando
Dedicamos este día a visitar la ciudad y cumplir compromisos día anterior. Antes dejamos la ropa en la lavandería. Ni en Pamplona en la lavandería La Elegante se nos hace tan caro. 5€ el kilo. Sin planchar, solo doblar. Al final, nos dicen que Manaos es una ciudad muy cara, como Río…………………
Bajamos por el mercado, el mercado del platano con platanos para extreñir al ejército chino, toneladas de platanitos y verdes y maduros (como dice la canción del platanito), Mercado de carne y pescado, ahí tenemos de todo, carne, pescado limpio, con bigotes, rallado, etc. Los tenderos muy amables, posan y te enseñan todo. Se ríen del gringo, etc.
Más tarde, descargamos las fotos y llevamos a una tienda a positivar. Rápido elegimos y mejoramos los originales. Tamaño democrático y más tarde pasaremos a recoger.
En la plaza del teatro están desmontando el escenario del día anterior y dentro del teatro también. Se paga por visitar el teatro por dentro, casi todo es traído desde Europa, que si cristal de Murano, lámparas de forja parisiense, etc. Los asientos de madera brasileña se llevaron la madera a Europa para hacer las sillas y luego vuelta a Manaus. Solo la tarima se trabajó en Brasil y se busca la específica para que dure el trajín correspondiente.
Nos dejan elegir en inglés o portugués, la guía de habla portuguesa habla tan rápido que no le entendemos ni páapa luego nos dedicamos a ver y poner cara de interés. Visita obligatoria, el teatro es muy parecido al Victoria Eugenia en su estructura y forma. La época de ópera la han recuperado y tienen todos los años un programa interesante.
Se inauguró en 1896 y cuando estuvo en su apogeo vinieron varios años la Compañía Española de Zarzuelas. Cuánto tiempo para llegar hasta aquí, pero la pasta del caucho daba para todo.
Buscamos una excursión de día para ver una zona cauchera, el precio que nos piden por la excursión es de rico recauchatista, 150€ por persona ( baño con delfines para darles de comer, visita comunidad tribal (tipo western me pongo plumas pal gringo gili) y visita mansión de cauchutería). Decimos que es muy caro y la contraoferta es 90, solo cauchetería. Qué haga el negocio con otros gringos, parece que no hay muchas ganas de mirar en otros sitios y no insisto,
Cogemos las fotos y volvemos al bar del concierto. Como un 15 de julio todo vacio y muerto. Solo estaban chanquete y la camarera. Chanquete ni se acuerda de nosotros. Vemos las fotos, les gustan y como les regalamos en un pendrive las fotos las vemos en la tele. Chanquete sigue con su mirada perdida, la cerveza le nubla la vista, sale en la tele y él ni se reconoce…………..
Tomamos solo un par y agradecidos nos vamos a descansar.
Salimos como las lagartijas, cuando el sol no estampa la cara. Recogemos la ropa, solo pierden una braga, la anterior vez fue un calcetín, ni disculpas ni ná, hay que entenderlo…………..
Nos vamos a cenar al puerto, previamente sacamos fotos del atardecer. En el puerto un amplio bar, tan cutre y desangelado como la estación de bus de Pamplona. Nos servirán pescado de aficionado. Vulgar con sabor a papa que inunda todo el plato.
Antes de ir a dormir tomamos nuestra primer caipirinha, 3€, se deja y todo el local es para nosotros, arreglamos el mundo, discutimos de política internacional y para terminar nos enteramos que el Iribas ,consejero de educación, le reconoció a un conocido nuestro: qué solo sabe de educación, la de sus 5 hijos en colegio del Opu$$ Dei. Pues ale a aprender a jodernos………..
Último día en Manaus, como salieron las excursiones privadas montamos una a lo navarro playero: bus al “bosque de la Ciencia” y si queremos más al lado está otro. Se niegan a ir al Museo Indio, que lo llevan las Salesianas, solo Txemi estaba por probar………….El bus al museo es de traca 1,50rs (1$). Subidas y bajadas por favelas de dudosa reputación y después de 30´en la puerta del museo.
Museo cutre y que la mayoría de los animales están autosecuestrados, escondidos, en huelga o jugando al escondite. Parque muy grande donde los científicos buscan el santo grial biológico. Paseamos con buena temperatura, no vemos apenas bichos, debajo del agua, durmiendo, lo más, tortugas tamaño besugo. Eso sí, en la entrada vemos unos mamíferos marinos echando la siesta. Desesperado y algunos cabreados por la tomadura de pelo salimos en busca del bus.
Bus que nada más cogerlo se rompe y ahí 15´esperando a que llegara otro para llegar al centro. Otra vista del manaus industrial y al llegar a la plaza de la Matriz (catedral), nos dirigimos a descansar, un sol de justicia nos funde la sesera.
Al atardecer, vamos a ver la puesta de sol a un hotel alto, junto al puerto, desde la terraza vista fantástica de todo. Con la excusa de tomar algo…….!Qué! a sacar fotos!, pues sí, ahora les acompañan a la terraza . Estuvimos viendo la puesta de sol sobre el nuevo puente colgante, tipo el de Valtierra pero a lo bestia. Lo habían inagurado hacía dos días.
No encontramos a Dani, pero sí sabíamos en dónde cenar. El Il Capo de Manaus, menos elegante, caro y con una cantidad de sal………Todas las alcaparras las quitamos, dben tener un stock de silo de cereal, qué manía de echar a todo alcaparras. ¡Qué les den de comer a las vacas para que engorden!. Última caipirinha en Manaus y a pagar el hotel, que mañana barco, que os contaremos desde Belem.
bSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS.
Ya falta menos, que lo de los barcos estamos a punto de sobredosis……………………..

En Manaos-us

MANAUS, tierra franc@
Llegamos con todo el cuerpo con colamina, 3 días de barco a todo sudar y dieta de arroz pintado con frijoles y carne, ¿redondo de ternera?, que hay que cortar con rotaflex. Pero merece la pena llegar así, pasando por canales llenos de palafitos, de vida y de gente, mostrando su vida cotidiana y la charca que no les deja salir sin embarcación.
Manaus con sus 2 millones de habitantes, ciudad franca donde muchas empresas han puesto su fábrica de montaje, Sony, Yamaha, etc. Después de los años gloriosos del caucho, cuando venían las mejores operas del momento cobrando 10 veces más (malaria, fiebres amarillas, dengue, etc). Donde pocos hicieron el dorado y los serengueiros se llevan la peor parte.
Llegamos a un puerto flotante, en frente la catedral (tanto lujo no podía estar bendecido a su altura). El mercado tipo Les Halles de París se está rehabilitando, eso no quita que sea una ciudad muy dinámica y todo el mundo esté comprando-vendiendo de todo, de marca, de imitación, al contado y/o a plazos (9€ a plazos de tres meses sin interese, p.ej.).
En estos momentos llevamos leidos varios libros sobre el amazonas y en uno nos hablan de un hotel que intentamos abordarlo, 15´mochilas al hombro, los taxis son muy caros y nosotros muy “jóvenes”. Río Negro Ghuest House, en frente de una casa palacio de un caucheiro , palacio Río Negro, que se forró y luego se arruinó con sus extravagancias (hasta llevaban la ropa a lavar a París, Lisboa, etc. Full el hotel, como la suciedad que hay por todas las calles, evito hablar de los fragancias ya que ni en San Fermines (minguitorio municipal donde los haiga , será que están de fiestas y todo vale para el de fuera, ¡viva la hospitalidad mal entendida).
La dueña, muy cariñosa al saber de la referencia del libro, nos intenta ayudar y montamos el comité de crisis. Dani y Zarra salen a la búsqueda del hotel bueno, bonito y barato. Los demás nos acogen en el ghuest hasta tener alojamiento. Nos aconseja una por 80 rs., 40€, caro buscamos por el barrio y después de casi 2 horas encontramos el H. Internacional, hotel venido a menos, con habitaciones amplias, AC y tinto (desayuno buffet). Valía 154rs. lo bajamos a 100rs. (un superlujo para nuestro viaje) pero después de 70 horas en barco con dieta “Orellana” nos lo permitimos, 4 noches.
Regresamos al ghuest, tomamos los “piquereños” (baul de la Piquer) y nos acercamos al centro, muy bien situado, calle anexa al ambientillo y al retiro. Es sábado quedamos para la tarde, ducha tv cable sin tv Vasca ni TVE. Las teles brasileiras son o dibujos animados o teleseries, por lo que nos dedicamos al ESPM, full kirol.
Vamos en busca de la lavandería, pero trucho, sábado tarde y domingo cerrado. Bajamos hacia el puerto, con ropa de domingo e higiene de boda, aromas y fragancias que pides que llegue un mini diluvio tipo foccsa.
Pasamos por el puerto y cervecita, nos dirigimos hacia la pza. del Teatro. Indagamos su visita o entrar en un concierto pero estaba lleno. Son las jornadas de Jazz y mañana es gratis en el exterior de la plaza.
Cenamos Piraricú, Paiche o Pejerrey, el mejor pescado del amazonas, a la plancha muy bueno, pero escandalosamente salado, como la vieja, estuvimos toda la noche bebiendo agua y sin quitarnos las espinas.
Noche toledana, nos zumbamos todo el minibar y ni con esas. Consejos si tomas aquí algo que lleve alcaparras, no te las comas, tienen un concentrado de sal, que el Sr. Corcuera de Lerín todavía seguiría con las salinas de su pueblo. Nosotros nos comimos como un kg de alcaparras de bote y así nos fue.
Los domingos en Sudamérica son desfiles escolares en la plaza y desierto de western durante todo el día. La gente se encierra en casa o sale fuera de la ciudad. Desayunamos un superdesayuno, solo nos faltaban unos “pericos”.
Nosotros, guiris como los demás, deambulamos como los guiris el 15 de julio en Iruña. Volvemos al teatro, tarde y como arrecia el calor qué mejor que una siesta en el hotel. Hacia allí nos dirigíamos, previa visita en el Carrefour, aguas mil, (hasta aquí llegan), aguita y de repente. ¿ Nos tomamos una cerveza?.
Topamos con el Plata de Zaragoza, en versión Manaus-brasileira. Ahí estaba el ferroviario de Castejón, Chanquete, el ligón, bailaor, la mujer tira tejos para que luego el batería, ¿su marido?, después de la canción la lie con sus palos por haber echado los tejos a su chica, la Sarita Montiel bailando soleas, su último cuplé, nosotros, luego apareció el maño errante. ¡!Qué tarde!, no la podremos olvidar. Al principio las cervezas bebidas (de 650 ml) las puso encima de la mesa, luego en el suelo y más tarde sacó la caja. 3 horas de concierto nosotros estuvimos 6h, a ritmo brasileño.
Discurría el concierto, la gente bailando entre las mesas, el batería ya había tenido dos conatos de hostias por su chica, sólo le dejaba bailar con el jefe del local. La Sarita hacia sus solos entrando y saliendo con las manos en posición de tocar la guitarra, no le seguía nadie. Chanquete, bebiendo cerveza, tenía su sombrero encima de la mesa. Cuando se sentía fotografiado, se lo ponía y le volvíamos a retratar. Sus ojos estaban mirando al infinito y su tripa al aire se refrescaba gracias a un ventilador que a él le apuntaba.
La banda Do Jarandeiro, tocaba todos los domingos desde el 2006 allí. Dos bajos, un batería, un organillo, y el club de fans que les seguían el ritmo con las maracas. Los demás con cerveza, moviendo la cabeza, el cuerpo, en parejas, todos irradiando felicidad al ritmo, estos sitios sí, que no tienen que morir.
Gemma dando calabazas a todos los bailaores ( se acuerda de su casa, falta Valentina y mis padres que hubieran disfrutado con semejante cotarro, nos comentaba). Los demás dsifrutando del teatro ocasional de calle que nos lleva al ambiente brasileño que no sale en las postales (hablando de postales, están carísimas, es posible que este año os quedéis todos sin turrón postal)
Cayeron 15, nos sacamos fotos con todos, con chanquete, sarita, músicos, camarera, bailaor, dueño del local ……… Vamos como “Una noche en la Ópera”. En plena selva a 9000 km de casa. Fuimos tan buenos clientes, que a los chicos nos regalaron 4 camisetas de la orquesta y que nos pusimos para sacarnos una foto en familia.
Consecuencia de tal desvarío, prometimos pasarles las fotos. Promesa cumplida. Nos despedimos hasta mañana y buscamos un sitio para echar algo sólido.
En la Plaza del teatro había un concierto de Jazz, fin del programa semanal, mientras cenamos vemos y escuchamos el concierto, no hicimos mucho caso ya que el cuerpo estaba en otra onda y el concierto, el auténtico ya lo habíamos escuchado.